miércoles, 30 de diciembre de 2009

Lluvia y poder


La lluvia descendía copiosa este día, las hojas de los árboles trataban de repeler impotentes los meteoritos líquidos de esta tristeza. Mientras en el suelo, estallaban repentinas las gotas acumuladas de un árbol gigantesco. ¿Cuándo detendrá esta lluvia templada? ¿cuándo este dolor que me agobia acampará? No entendía que este liquido de tristeza es un abono, es un nutriente esencial para la madurez. Crecer duele agudamente, el fruto nunca progresa si parase de llover.
Salmos 84:6-7
Atravesando el valle de lágrimas lo cambian en fuente, Cuando la lluvia llena los estanques. Irán de poder en poder; Verán a Dios en Sion

martes, 29 de diciembre de 2009

Mi hijo y yo


Lo miré a los ojos fijamente un día, y vi en su mirada una ráfaga de verdad singular. Nunca me había visto tan claramente, jamás imaginaba que fuese yo tan especial. Al ver a mi hijo en su inocencia, en la dulce ternura de su infantil corazón; me iluminó un rayo de sol que me reflejó a mí mismo. ¿Quién como mi propio hijo para revelarme? ¿quién mejor que mi semilla para degustar el fruto de mi propio corazón?
Juan 14:8-10
Felipe le dijo: Señor, muéstranos el Padre, y nos basta. Jesús le dijo: ¿Tanto tiempo hace que estoy con vosotros, y no me has conocido, Felipe? El que me ha visto a mí, ha visto al Padre; ¿cómo, pues, dices tú: Muéstranos el Padre? ¿No crees que yo soy en el Padre, y el Padre en mí? Las palabras que yo os hablo, no las hablo por mi propia cuenta, sino que el Padre que mora en mí, él hace las obras.

El contentamiento de la fe


Estas dos preguntas son muy conocidas en estos días ¿qué te regalaron? ó ¿qué regalaste? Sin lugar a dudas un regalo es la primera manifestación concreta del amor; recuerden que de tal manera amó Dios al mundo, que ha DADO a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna. Dar es esencial en el amor, pero fallamos al blanco al reducirlo todo a dólares y centavos. Si de verdad quieres demostrarle a alguien que le amas; sacrifícate y deja que sea libre. El amor nunca busca lo suyo.

1 Timoteo 6: 6-10

Gran ganancia es la piedad acompañada de contentamiento; porque nada hemos traído a este mundo, y sin duda nada podremos sacar. Así que, teniendo sustento y abrigo, estemos contentos con esto. Porque los que quieren enriquecerse caen en tentación y lazo, y en muchas codicias necias y dañosas, que hunden a los hombres en destrucción y perdición; porque raíz de todos los males es el amor al dinero, el cual codiciando algunos, se extraviaron de la fe, y fueron traspasados de muchos dolores.

lunes, 28 de diciembre de 2009

Destello en la oscuridad


La tarde era avanzada, y el telón lúgubre de la oscuridad se descorría. Las diminutas nubes congeladas de la nieve me enjugaban en besos infinitos. En el horizonte, se disipaban tímidamente los últimos destellos termales de un sol agonizante. Y mientras la oscuridad fría y tenebrosa se aproximaba, en mi corazón ardía una llama que me hacia meditar; En Dios está puesta mi confianza ¿qué oscuridad osará intimidarme? ¿qué noche opacará esta llama encendida en mí?
Salmos 91:1-7
El que habita al abrigo del Altísimo Morará bajo la sombra del Omnipotente. Diré yo a Jehová: Esperanza mía, y castillo mío; Mi Dios, en quien confiaré. El te librará del lazo del cazador, De la peste destructora. Con sus plumas te cubrirá, Y debajo de sus alas estarás seguro; Escudo y adarga es su verdad. No temerás el terror nocturno, Ni saeta que vuele de día, Ni pestilencia que ande en oscuridad, Ni mortandad que en medio del día destruya. Caerán a tu lado mil, Y diez mil a tu diestra; Mas a ti no llegará.