
La lluvia descendía copiosa este día, las hojas de los árboles trataban de repeler impotentes los meteoritos líquidos de esta tristeza. Mientras en el suelo, estallaban repentinas las gotas acumuladas de un árbol gigantesco. ¿Cuándo detendrá esta lluvia templada? ¿cuándo este dolor que me agobia acampará? No entendía que este liquido de tristeza es un abono, es un nutriente esencial para la madurez. Crecer duele agudamente, el fruto nunca progresa si parase de llover.
Salmos 84:6-7
Atravesando el valle de lágrimas lo cambian en fuente, Cuando la lluvia llena los estanques. Irán de poder en poder; Verán a Dios en Sion
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