martes, 26 de enero de 2010

Recordar en las alturas


¿Olvidará Dios algo? ¿Se le perderá algo que es suyo? ¿Dejará desamparado a algún heredero? Este salmo 74 no pretende recordarle nada al Omnisciente, sino que recuerda algo que Dios hizo con su pueblo. El pacto de Dios con nosotros es de pertenencia, no caduca con el tiempo, es de redecían y es de altura.
Salmos 74:2
Acuérdate de tu congregación, la que adquiriste desde tiempos antiguos,
La que redimiste para hacerla la tribu de tu herencia;
Este monte de Sión, donde has habitado.

Si de tu memoria se borrasen todos los recuerdos preciados pero pudieses retener uno, que sea este: Dios tiene un pacto de redención contigo por Jesucristo quien te amó.

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