martes, 5 de enero de 2010

Una estrategia peligrosa


¿Quién te acusa? ¿Quién osa condenarte después que has recibido la salvación en Cristo? El diablo usará su estrategia predilecta para destruirte. No esperes que te ataquen monstruos, serpientes o animales salvajes. Tampoco creas que ese aguijo, enfermedad o persona que te atormenta podrá ser la causa de tu perdición. Cuídate de ti mismo, de la falta de fe para creer que El que inició la obra en ti la culminará. Nunca trates de justificarte a ti mismo, estarías menospreciando el don de Dios en Jesús; La justificación por gracia.
Romanos 8:31-33
Si Dios es por nosotros, ¿quién contra nosotros? El que no escatimó ni a su propio Hijo, sino que lo entregó por todos nosotros, ¿cómo no nos dará también con él todas las cosas? ¿Quién acusará a los escogidos de Dios? Dios es el que justifica.

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